LA VEJEZ YA NO ES LO QUE ERA

Miedo a tener miedo.

En la infancia y adolescencia, el peligro no existe en nuestra mente; todos los niños del

mundo juegan, brincan, se meten a las fuentes, enlodan pies y manos, suben a los árboles,

andan en patines o en bicicleta, se rompen un brazo, se cortan una mano, pero siguen alegres y contentos; no tienen el sentido de peligro ni tienen miedos porque están estrenando la vida. Ciertamente en las épocas actuales esto ha cambiado un poco porque se han desarrollado cascos, rodilleras, y otros artículos de protección para los niños, pero ellos siguen viviendo contentos y sin miedos.

Pero… ¿qué pasa cuando el tiempo pasa?, ¿qué pasa cuando al crecer y envejecer vemos lo que les ocurre a los demás?, ¿qué pasa cuando sabemos de la enfermedad de un compañero, o de la muerte de otro?, inevitablemente sentimos miedo, porque como dicen quienes presencian un sepelio: “para allá vamos”.

Y eso es cierto y no podemos ignorarlo, pero por eso yo insisto en que nosotros los viejos debemos aprender a vivir nuestra vejez plenamente, y por plenamente no significa que volvamos a ser niños y nos trepemos a los árboles, sino que hoy, gracias a que La Vejez ya no es lo que era, tenemos mejores elementos en casa, en el exterior, en la Medicina, en la Psicología, en la Neurología, que nos permiten vivir con plenitud nuestros años viejos. IMENA tiene lo necesario para que aprendamos a vivir nuestra vejez, y en IMENA podemos entender muchas cosas, despedirnos de los mitos de la vejez que nos hacen mucho daño, y seguir el camino alegres y seguros.

Uno de los miedos más hondamente enraizados en nosotros los viejos es la pérdida de las capacidades mentales, que de inmediato se asocian a la enfermedad de Alzheimer, que es la pérdida de la relación con el mundo y el deterioro de las funciones cerebrales normales; como es sabido, el médico alemán Alois Alzheimer estudió a una dama de 60 años, Auguste Deter en noviembre del 1901, y describió claramente lo que significaba la falta de contacto con le realidad, la ausencia de memoria adecuada y un grave deterioro mental, y la información que tuvo cuando analizó el cerebro de esa dama le permitió encontrar algunas alteraciones que aún hoy se siguen estudiando en muchas partes del mundo tratando de encontrar la causa real y su posible solución.

Y cierto, por encima del miedo a un accidente, el miedo a la pobreza, el miedo a la decrepitud, el miedo a la soledad, está el miedo a tener una daño cerebral irreversible.

Pero hay dos cosas que necesitamos saber, la prevalencia de esta enfermedad es de 9 por mil individuos, y puede ascender al paso de los años, pero en términos estadísticos es mucho más baja que la Diabetes, por ejemplo.

Esto no nos alegra mucho, porque, ¿qué tal si yo sufriré la enfermedad?; pero la buena noticia es que las personas activas, que hacen una vida sana, comen bien, hacen ejercicios físicos y sobre todo mentales: jugar dominó o ajedrez, hacer rompecabezas, resolver crucigramas, jugar con la computadora, y sobre todo, siguen relacionándose socialmente no sólo con familiares sino con amigos, compañeros, etc., mantienen activo el cerebro y eso puede ser como un “ejercicio del cerebro” que lo preserva en buenas condiciones.

Pero, ¿qué pasa si un día no recuerdo dónde dejé las llaves?, ¿qué pasa si voy a la otra recámara y no sé a qué fui?, ¿qué pasa si me olvido de una cita con amigos y no recuerdo el nombre del restaurante? ¡Ojo!, no hay que confundir un Alzheimer con un problema de memoria que se llama Anosognosia, que surge cuando estamos cansados, o cuando estamos distraídos, o tal vez enfermos de alguna dolencia leve; si ves a alguien conocido y te preguntas con ansiedad ¿cómo se llama este amigo?, esto no es Alzheimer, porque a) si te das cuenta de que no te acuerdas, y b)si tiempo después recuerdas su nombre, tu cerebro está bien, se trata de un episodios de Anosognosia, que muchos hemos padecido en un momento dado; no tengas miedo de tener miedo.

Cuida tu cuerpo, cuida tu salud, conócete bien, disfruta cada día, come sabroso, haz ejercicio grato, convive con familiares y amigos, entrena tu cerebro y no tendrás miedos por el futuro de tu maravilloso cerebro.


Gracias por leerme.


Rafael Álvarez Cordero.

raalvare2009@hotmail.com



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